domingo, 25 de enero de 2009

Cuando te falta el aire...




Y fin fannn y fin fannnn y fin fannn...



¿Nunca lo habeís notado? Esa sensación en el pecho, eso que no te deja respirar tranquilamente y hace que tu cabeza se vuelva tarumba perdida pensando en varias cosas a la vez y no dejandote actuar con claridad... una especie de finfannnfinfannn.



Hay gente que le llama nervios, otros ansiedad, estrés... yo le llamaría putalocura cuasidiaría que te pone a 5.500 y subiendo, que te hace gastar gasolina, maltratar el motor y a veces, con el calentón, llevar demasiada velocidad al entrar en una curva peligrosa y cuando quieres rectificar, frenas de golpe y bueno, solo te queda esperar que la cosa se quede en un trombo y no haya muchos perjudicados.



Ese motor tan vivo que tenemos las personas que sufrimos (o nos caracterizamos) por ser nerviosillos y muy activos tambien nos hace disfrutar en muchos viajes de la más diversa naturaleza... y porque no decirlo, ese par del motor nos hace salir victoriosos en las competis que a diario nos acontecen, unas veces competiciones esperadas y planeadas, y a veces otras, en las que sin darnos cuenta nos vemos surmegidos.


En ese momento solo sirve la concentración máxima, pérdida de cualquier sensación de miedo y sobretodo, confianza en nuestro pilotaje, mejorado a base de errores del pasado...

Época de exámenes, frío, lluvia, viento... inclemencias varias.
Cambios de planes, organización, despistes...
Estudio intensivo, teléfono, tu voz...
Tu voz...

Creo que me voy a poner a estudiar, el finfan parece haber dado una tregua a mi pecho...
May*

No hay comentarios:

Los tiempos lluviosos

Los tiempos lluviosos
Caillebotte (1876)